17.3.09

ROMA
-Los orígenes de la ciudad de Roma:
Los orígenes remotos de la ciudad de Roma, se pierden en la leyenda ; siendo seguramente anteriores al año (753 a.C) en que ulteriormente las autoridades romanas fecharon su fundación. Del mismo modo, siendo improbable que su fundación haya surgido de una acción explícita y deliberada, las tradiciones romanas posteriores adornaron su surgimiento con diversas leyendas, recogidas especialmente por el historiador romano Tito Livio, que vinculan el origen de Roma a un linaje de dioses y héroes. La mayoría se inclina a pensar que en una de las fuertes discusiones mantenidas por los dos hermanos, Rómulo mató a Remo en un acceso de ira y arrepintiéndose en el acto, decidió llamar a la ciudad Roma. Era el 21 de abril del año 753 a. C., correspondiente al año tercero de la sexta Olimpíada.

Finalmente, Rómulo construyó refugios en el monte Capitolino para esclavos y criminales fugados y llevó a cabo el rapto de las Sabinas, mujeres de otra tribu del Tíber, para que los hombres que se le habían unido tuvieran sus esposas. Después de algunas guerras entre ellos, las Sabinas le declararon su rey. Rómulo fue el primer Rey de Roma y dice la leyenda que fue llevado a los cielos por su padre Marte, y que fue venerado como el dios Quirino.

-Organización política de la república romana: Fue un estado de la antigüedad (509 a. C. – 27 a. C.) que englobaba la ciudad de Roma y sus territorios. Contaba un sistema de gobierno democrático regido y perpetuado por la aristocracia. Durante esta etapa de su historia, Roma experimentó un extraordinario crecimiento territorial, cultural y económico.

En el siglo V a.c consolidó su poder en el centro de Italia y en los siglos IV y III a.c se impuso como potencia dominante de la península Itálica sometiendo a los demás pueblos de la región y enfrentándose a las ciudades griegas del sur. En la segunda mitad del siglo III a. C. proyectó su poder fuera de Italia, lo que le llevó a una serie de enfrentamientos con las otras grandes potencia del Mediterráneo, en los que derrotó a Cartago y Macedonia, anexionándose sus territorios.

-Expansión del imperio romano: La delicada coyuntura interna alimentó las inclinaciones expansionistas de Roma. Tras dominar a sus ex aliados latinos, vencer a los samnitas y hacerse con el control de la Magna Grecia, la ciudad del Lacio Controló Italia. La conquista de veyes: Hacia el 396 a.C. Roma dio un paso más en su política expansionista con la toma de Veyes. La odiada ciudad Etrusca, situada en una meseta sobre el Tíber, mantenía con Roma un viejo litigio por el control de las salinas y la Via Salaria, nudo comercial y de Comunicaciones de extrema importancia. Hegemonía sobre Italia Central. La invasión de los galos: La conquista de Veyes hizo de Roma la mayor ciudad del Lacio y la Convirtió en la gran potencia de la Italia central. Pero, justamente en el momento de su triunfo, Roma hubo de hacer frente a una catástrofe que hizo peligrar su supervivencia: La invasión de los galos. En el curso de su expansión, los celtas, a los que los romanos llamaban galos, alcanzaron Italia hacia el 400 a.C. y se apoderaron de la llanura del Po. Desde su solida retaguardia, entre Liguria y Venecia, los galos organizaron sus expediciones de saqueo contra la Italia meridional. Estas incursiones llevaron a los senones, guiados por el Caudillo Brenno a las puertas de Roma. La ciudad despachó un ejército para detener a los galos, pero fue aniquilado en el Arroyo de Alia. Los galos, mas interesados en el botín que en sojuzgar la urbe, acabaron retirándose, pero la humillación gravitó sobre Roma y sus habitantes. Guerras samnitas: Las Guerras Samnitas fueron un serie de conflictos armados de la Antigüedad que enfrentaron principalmente al pueblo itálico de los samnitas, que dominaban los Apeninos al sur del Lacio, contra la incipiente República Romana por el control de la Italia central. En el intervalo entre el 343 y el 290 a.C hubo tres guerras entre ambos contendientes, que propiciaron el completo sometimiento de los samnitas al poderío romano. -Sistema político:
El Imperio Romano como sistema político surgió tras las guerras civiles que siguieron a la muerte de Julio César, en los momentos finales de la República romana. Él fue, de hecho, el primer hombre que se alzó como mandatario absoluto en Roma, haciéndose nombrar Dictator (dictador). Tal osadía no agradó a los miembros del Senado romano, que conspiraron contra él asesinándole durante los Idus de marzo en las mismas escalinatas del Senado, restableciendo así la república, pero su retorno sería efímero. El precedente no pasó desapercibido para el joven hijo adoptivo de César, Octavio Augusto, quien sería enviado años más tarde a combatir contra la ambiciosa alianza de Marco Antonio y Cleopatra. -Organización social:
La sociedad romana se configura de dos clases sociales que tenían la ciudadania romana: una aristocracia de propietarios (patricii, patricios) y una clase popular que luchaba por conseguir derechos (plebs, plebeyos). Como ya se ha dicho anteriormente, la economia estaba basada en el sistema de producción esclavista, donde la mayoría de los esclavos eran prisioneros de guerra. Existían mercados de esclavos donde se comerciaba con ellos como si fuesen simples mercancías.

Así pues la sociedad romana estaba dividida en:

Patricios La clase dominante que poseía todos los privilegios tanto fiscales, como judiciales, políticos y también culturales.
Plebeyo Eran el pueblo que no gozaba de todos los derechos ni privilegios.

Esclavos No tenían derechos y eran posesión de sus amos. El esclavismo era toda una institución social en Roma. No fue un esclavismo de raza, como sí lo sería siglos después. En Roma cualquiera podía ser esclavo; la fuente de esclavos provenía sobre todo de pueblos conquistados, pero también de delincuentes u otra gente que fuera degradada a esa clase social por algún motivo. En realidad el esclavismo no era más que la clase social más baja. Y como toda clase, también era posible ascender a veces comprando la propia libertad, o simplemente por el deseo expreso del amo que se formalizaba con el acto de manumisión, un privilegio exclusivo de todo propietario que convertía al esclavo en liberto (esclavo liberado).

La romanización El concepto de romanización: integración plena de una sociedad determinada, en este caso la hispana, en el conjunto del mundo romano (economía, sociedad, cultura, religión). Por este proceso, los pueblos indígenas (iberos, celtíberos…) fueron asumiendo la cultura romana.

La romanización es un momento clave de la historia cultural de los pueblos de la península. En ella podemos distinguir varios aspectos:

El latín se impuso como lengua común

El derecho romano (leyes, concepción del estado...)

La religión politeísta romana (Júpiter, Saturno…) y, posteriormente, en el siglo I el cristianismo se difundió por el imperio romano y también por Hispania.

El proceso de romanización llegó a su máxima expresión cuando el emperador Caracalla en el siglo III extendió la ciudadanía a todos los habitantes libres del Imperio.

Hispania fue una de las provincias del imperio más romanizadas. Buena prueba de ello fue que varios emperadores nacieron en la península (Trajano, Adriano). También hubo importantes filósofos como Séneca y escritores como Quintiliano y Marcial.

La religión romana Los romanos entendían por religión la relación entre ciudadanos y dioses, en la cual los primeros buscaban el favor divino y trataban de mantener la paz con los dioses. El gran número de dioses y la cantidad ilimitada de seres divinos en la religión romana antigua respondía a la necesidad de reconocer la acción divina en lo más cercano y cotidiano y actuar en armonía con ella. Existía un tipo de divinidades especiales para cada tipo de actividad agrícola, la ganadería, los que cuidaban a los hombres de su nacimiento hasta su muerte, en el matrimonio, etc. El Cristianismo
El cristianismo es una religión monoteista de origen judío que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios y el Mesías o Cristo) profezitado en el Antiguo testamento, muriendo por los pecados del género humano, resucitando luego de ello.

Dentro de sus escritos sagrados, comparte con el judaísmo el Tanaj, llamado Antiguo Testamento por los cristianos. Por este motivo es considerada una religión abrahámica junto al Judaísmo y al Islam.

Sus inicios datan del año aproximadamente, cuando era considerada una secta judía al igual que otras creencias de la época. Desde que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV, ha influido de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras culturas a través del mundo. En la actualidad posee más de 2.100 millones de adherentes, o cerca de un tercio de la población mundial, siendo la religión con más seguidores del mundo.

Cultura romana
La Cultura romana fue el resultado de un importante intercambio entre civilizaciones diferentes: la cultura griega y las culturas desarrolladas en Oriente (Mesopotamia y Ejipto, sobre todo) contribuyeron a formar la cultura y el arte de los romanos. Uno de los vehículos que más contribuyó a la universalización de la cultura romana, que pronto fue la de todo el imperio, fue el uso del latín como lengua común de todos los pueblos sometidos a Roma. Arquitectura romana
Es una arquitectura caracterizada por la monumentalidad, no sólo por el espacio que ocupa sino también por su significado. Esto viene dado también por la idea de la inmortalidad del Imperio. Es una arquitectura utilitaria, práctica, funcional. Por esto y también por la propia estructura del Estado, aparecen nuevas construcciones, con un gran desarrollo de la arquitectura civil y militar: basílicas, termas, etc.
Es una arquitectura dinámica., como consecuencia del empleo de algunos elementos constructivos como el arco y la bóveda. Los materiales utilizados son muy variados: piedra cortada en sillares regulares y dispuesta a soga y tizón, hormigón, ladrillo, mampuesto, madera... Cuando el material era pobre se solía revestir con estucado, placas de mármol o con ornamentación de mosaicos o pintura.
Se usa el orden toscano y también el jónico y el corintio. Aunque lo más significativo fue el uso del elegante orden compuesto. También fue muy frecuente la superposición de órdenes en edificios muy altos. Normalmente en el piso bajo se empleaba el orden toscano, en el medio el jónico y en el superior el corintio. Los capiteles, en general, presentan motivos con mayor libertad que en Grecia y hay algunos con figuración.
Aparecen las guirnaldas y los bucranios como elementos decorativos. También la arquitectura romana empleó la superposición en el mismo vano del arco y el dintel. Templo romano El templo romano se conformó en base a la tradición de dos mundos: el etrusco y el griego. Estaban atendidos por sacerdotes adscritos que administraban el templo y todo lo concerniente a los ritos con sus dioses. En el Imperio Romano existió una gran relación entre el mundo religioso y el político, de manera que el Sumo Pontífice será el propio emperador.

Otras figuras destacadas en el templo fueron las vestales, figuras femeninas dedicadas a los templos, especialmente a aquellos que estaban dedicados a diosas femeninas.

El templo romano se levanta sobre un podio y para acceder a la cella existía un escalinata en la parte delantera.

La cella se desarrollaba en sentido longitudinal y podía ser única o triple. En los templos se utilizaban especialmente los órdenes compuesto y corintio.

Los frontones solían ser lisos con inscripciones en la parte delantera del entablamento.

Progresivamente se fue imponiendo la bóveda para la cubrición interior de la cella. También hubo templos circulares, generalmente dedicados a Vesta. En etapas tardías se construyeron templos de estructura más complicada, como templos dobles, de planta poligonal, etc.

Teatro romano El teatro romano es una construcción típica del Imperio romano, generalizada por todas las provincias del imperio, y que tenía la finalidad de servir para la interpretación de actos teatrales del periodo clásico.

Las características principales del teatro romano derivaron en un principio de las del teatro griego, ya que muchas de las características generales de la arquitectura romana derivan directamente de la arquitectura del período helenístico.

Los primeros teatros se construyeron en madera. Éstos se derribaban después de que el acontecimiento para el cual fueron erigidos concluyera. Una ley impedía la construcción de teatros permanentes. Sin embargo, en el 55 a.c. se construyó el Teatro de Pompeyo con un templo para evitar la ley.

Anfiteatro romano Un anfiteatro(del griego Amphitheatron), es un tipo de edificio público de la civilización romana, utilizado para acoger espectáculos y juegos (munera, lucha de gladiadores y venationes, lucha de animales). Los más antiguos se construyeron en Entruria y Campania y datan finales del siglo II a. C. Este tipo de edificio es una creación romana, y no tiene antecedentes ni en Grecia ni en Asia Menor.

Aparte de su función, la diferencia más notoria entre un anfiteatro y un teatro romano clásico es que al anfiteatro es de forma circular u ovalada, mientras que el teatro es semicircular. También hay que diferenciar el anfiteatro del circo, que era utilizado para espectáculos de carreras y tenía una forma elíptica.

El graderío (cavea) se divide en cuatro zonas, siendo la inferior para los senadores y altos cargos de la administración romana, la zona media para la plebe y la superior para las mujeres y los carentes de derechos. Primero se construyeron mediante piedra tallada, posteriormente se utilizó el hormigón y se dispusieron arquerías y bóvedas.

Circo romano El circo romano es una de las instalaciones lúdicas más importantes de las ciudades romanas. Junto con el teatro y el anfiteatro forma la trilogía de navales para la cual se llenaba el circo con agua (hay restos de estas conducciones en el circo romano de Calahorra).

El Circo Romano es un recinto alargado, es la instalación más grande de las destinadas a divertir al pueblo, con remates circulares en los extremos. La arena, muy alargada, estaba partida en dos por la spina formando dos calles por donde corrían las cuadrigas. Estaba destinado a carreras, espéctaculos y representaciones que conmemoraban los acontecimientos del Imperio, algunas de ellas eran batallas, otras de caballos. En esta espina se solían colocar columnas y estatuas así como obeliscos conmemorativos. Los contadores de vueltas solían ser huevos de piedra o estatuillas de delfines.

Basílica romana La basílica romana tuvo múltiples usos, dedicándose a mercado, lugar de transacciones financieras, culto o, más ordinariamente, a la administración de justicia; también se utilizaba como lugar de reunión de los ciudadanos para tratar asuntos comunes.

En cuanto a su concepción arquitectónica, se trataba de una gran sala rectangular compuesta por una o más naves (siempre en número impar), en este segundo caso, la central era más ancha y alta y estaba soportada por columnas.

La diferencia de alturas se aprovechaba para abrir huecos de iluminación en la parte alta de los muros.

En uno de los extremos de la nave principal existía una exedra o ábside, donde se instalaba la presidencia, mientras que la entrada se efectuaba por el extremo opuesto a través de un pórtico.

En ocasiones, la puerta de acceso también podía situarse en el centro de uno de los lados mayores.

Termas romanas Las termas romanas son recintos públicos destinados a baños típicos de la civilización romana.

En las antiguas villas romanas los baños se llamaban balnea o balneum y si eran públicos thermae o therma.

También eran considerados lugares de reunión y a ellos acudía la gente que no podía permitirse tener uno en su casa, como los plebeyos o los esclavos. A veces los emprendedores o los patricios concedían baños gratis para el resto de la población. Calzada romana
La calzada romana era el modelo de camino usado por Roma para la vertebración de su Imperio. La red viaria fue utilizada por el ejército en la conquista de territorios y gracias a ella se podían movilizar grandes efectivos con una rapidez nunca vista hasta entonces. En el aspecto económico jugó un papel fundamental, ya que el transporte de mercancías se agilizó notablemente. Las calzadas también tuvieron gran influencia en la difusión de la nueva cultura y en extender por todo el Imperio la romanización. El Itinerario de Antonio, del siglo III, es la fuente escrita que mayor información nos aporta sobre la red viaria romana.

Unían las ciudades de todos los puntos de Italia y después del Imperio con los centros de decisión políticos o económicos.

Los viajes eran relativamente fáciles, para la época, gracias a una organización que favorecía una relativa comodidad para sus usuarios.

Pensadas, primero, para uso militar, serán el origen de la expansión económica del Imperio, y después de su final, facilitando las grandes invasiones de los pueblos bárbaros.

Puentes y Acueductos: El mundo romano era muy amplio y había que comunicarlo de una manera eficiente. Para ello, se construyó en todo el territorio una extensa red de calzadas, que no solo hacía que aumentasen las relaciones económicas y sociales, sino que habilitaba una forma rápida de trasladar los ejércitos, y, así, defender los núcleos de población. Estas vías necesitaban atravesar montañas y pasar sobre grandes ríos, construyéndose para ello puertos de montaña y puentes, fijos y estables. También era necesario abastecer las ciudades de agua potable -acueductos y depósitos- y eliminar de una forma limpia y eficiente los desperdicios de las grandes urbes -red de alcantarillado-. El transporte por mar era importantísimo, tanto comercial como militarmente, por lo que en la costa también se erigieron los edificios necesarios para la comunicación entre las ciudades, fundamentalmente puertos de mar, y faros. Así, podemos diferenciar las siguientes obras de Ingeniería.
Arcos de triunfo y columnas Entre las columnas conmemorativas más importantes, estás por ejemplo, la Columna Trajana. En un obelisco de la Roma Clásica. Es , también , el único monumento que permanece intacto del foro Trajano. Está ergido sobre un pedestal cúbico que contenía el sepulcro del emperador hispano, y en su superficie se describen las campañas que desarrolló en la religión del Danubio. Las escenas se suceden unas a otras , sin un marcos de separación entre un asunto y el siguiente. Junto a las escenas se encuentra esculpido un rótulo gigantesco.

Escultura romana La escultura en la Antigua Roma, lo mismo que la arquitectura, es original en el espíritu de su finalidad, pero en ella pesan mucho las aportaciones formales etrucas y griegas (helenísticas), siendo de hecho buena parte de la producción escultórica romana copia de originales griegos.

Se conservan muchas esculturas romanas,hechas preferentemente en marmol y en menor medida en bronce u otros materiales (marfil, etcétera), si bien parte de ella está dañada, con partes rotas. Son frecuentes el retrato y el relieve histórico narrativo, en los que los romanos fueron grandes creadores. Hay también muchas esculturas de emperadores romanos.

Pintura romana Los orígenes de la pintura romana se confunden con los de su escultura y de tal modo se hallan en el arte helenista que aun los ejemplares que de ella se conservan, sobre todo, los mejores, se atribuyen hoy a mano griega si bien la escuela llegara por fin a romanizarse. Los romanos admiraban la pintura griega tanto como la escultura, y animaban a los artistas que trabajaban para ellos a hacer copias de obras griegas especialmente famosas o populares. Los romanos tendían más que los griegos a decorar sus paredes con pinturas murales, y aunque siguen la tradición griega, muestran en sus pinturas un gran colorido y movimiento. Las pinturas, con figuras individuales, grupos o paneles enteros, se reproducían, se adaptaban, estropeaban o embellecían según el talento de los artistas y las exigencias del cliente.

Mosaicos romanos Los romanos fueron conquistando a lo largo del siglo II a.c. las regiones Grecia de y de Asia Menor, la obra de mosaico era ya común en todo el mundo de habla griega. El arte del mosaico pasó con facilidad al orbe romano comenzando así un género artístico-industrial, del que hicieron una verdadera especialidad. Se extendió de tal forma que puede decirse que no hubo casa o villa romana donde no hubiera mosaicos. Los mosaicos romanos son fáciles de descubrir para los arqueologos y hasta el momento (año 2004) su número es muy elevado, pero presentan una gran dificultad de conservación. El lugar idóneo parece ser que está en los museos donde el cuidado, la limpieza, temperatura, humedad, etc., se hallan a su disposición, pero el problema está en el espacio que se necesitaría para almacenarlos de manera merecedora.

Retrato romano
Los retratos esculpidos solían ser bustos de romanos famosos. Los sujetos de estas esculturas incluían varios patricios y especialmente emperadores, múltiples copias de la cuales circulaban por todo el imperio. La retratos esculpidos romanos personificaban las virtudes cívicas y sentaron las bases para los retratos públicos europeos y americanos modernos. Un ejemplo muy conocido es el busto del emperador Constantino el Grande. Relieve Histórico
El relieve consistía en esculpir formas tridimensionales poco profundas sobre superficies planas. Se usaban en trabajos arquitectónicos como columnas, arcos y templos. Un ejemplo de este tipo de escultura sería el Ara Pacis (‘Altar de la Paz’), construido en torno a 13–9 a. C. El Ara Pacis era un monumento a la Pax romana (‘Paz Romana’), 200 años de paz y prosperidad propiciados por el emperador Augusto.

Otro ejemplo de escultura en relieve sería la Columna de Trajano, fechada en torno a 106–133 y adornada con escenas de las batallas de Trajano en una espiral continua que gira sobre la columna, así como la Columna de Marco Aurelio, modelada a partir de la anterior.

Pintura Mural No abundan en verdad las pinturas murales románicas que, salvando las vicisitudes de los tiempos han llegado íntegras hasta nosotros. Pero los numerosos restos que se han ido descubriendo en nuestra época revelan haber sido muy común la pintura para decoraciones murales en las iglesias románicas.
Por lo que respecta a vidrieras de colores e historiadas, no se conservan con certeza restos anteriores a la mitad del siglo XII pero de mediados de este siglo datan las célebres vidrieras de forma circular que atesora la iglesia de San Dionisio en París, activo centro que fue de tales obras en el mencionado siglo y asimismo las del ábside de la catedral de Bourges, las del coro de la de Lyon y otras en las catedrales de Chartres, Mans y Varenes. Tesselas

Diapositivas
Mapa de Italia Antigua
La antigua Italia (antes de la irrupción de los galos)
Mapa del Imperio Romano
El Imperio Romano sufrió varias desmembraciones, aunque ninguna fue definitiva hasta la que se hizo a la muerte de Teodosio el Grande.
Templo de la Fortuna viril
Edificado a finales de la República, es el templo mejor conservado que nos ha llegado a nuestros días gracias a que fue convertido en la iglesia de Santa Maria Egiziaca, prostituta que vivió en el siglo V que se reformó y convirtió en eremita. Se mantuvo como iglesia desde el siglo V hasta bien entrado el siglo XX.
El teatro de Pompeya La iniciativa de su construcción partió de los primeros dunviros de la colonia silana, Cayo Quincio Valgo y Marco Porcio (80-75 a. C.). Es, pues, un teatro enteramente romano, tanto por su fecha como por su forma, estrictamente semicircular, sin los alargamientos que muestra el teatro grande, helenístico aunque rehecho y ampliado en época de Augusto, que se encuentra a su lado. La casa cuadrada El Panteón
Teatro Marcello
El Coliseo
Arco de Constantino

Arco de Tito

Columna de Trajano
Retrato de Marco Aurelio
Busto de Pompeyo
El anfiteatro de Itálica

El teatro romano de Málaga

Teatro romano de Mérida

El arco de Medinaceli

El Puente romano de Alcántara
El Acueducto de Segovia